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jueves

Bendito veneno











No 
Tu sonrisa fugaz esta noche fue diurna
Se acotó el temblor de huir.
Ahora me quedo
Y este ambiente tóxico será rentable
cuando llegue nadando hasta la roca.
Y si no al mar he de ganar la tierra
para mantener el sublime color de tulipanes.
¿Que mina de uranio impresionista me viste de coral?
 Puedo soñar con dibujar las dunas desde el cielo
Como siempre es la luz la que crea una imagen
Y yo, desde aquí solo percibo hormigas.
¿Que blanco hielo carcome mi llanura?
¿Que pigmento ha de llevarse mi clorofila?

Tu orgasmo
fue hoy una nube de nata
Y he rodado entre el exceso 
 de amarrarme a tu boca
y el defecto de mi Meca
que no entiende de círculos.

(fragmento: Sueños de Baco)







Indecencia



Cabe cualquier alegoría
cualquier trova principesca
cualquier oda de ánade
contra el jinete negro.
Cabe la hostia no consagrada,
la vara de Saruman,
una lengua viperina
contra unos ojos de sal.
Se confirma en la plétora
de su grito sagrado
elementos oníricos
si se mezclan hieráticos..

( Chamán...fragmento)



Voler avellue

Había una vez ...
Un alma que volaba hacía un destino incierto.
Serengueti de Ñu.
Buitre desierto sin reloj en la muñeca 
donde moler la hiena,
ni pupitre con regla que borre la pizarra,
ni merengue de azúcar que le cierre la boca,
ni un ábaco contando las lineas de la mano.
(Mujer que se ha dejado el alma entre las sábanas)
Solo el amor le hizo arrancarse de versos 
la luna y rodar con ella
la calle y el asfalto.
Fue la puta del lobo , guardián de los corrales,
meretriz de los zorros ,  cobrándose en corderos.
La calma de los colmillos
de los perros en celo.
La cama de los pretextos,
la plañidera del mísero,
la leona que ruge cuando tocan su instinto,
la pluma cuya tinta solo escribe de sangre,
la dama calavera de los recuerdos regios.
También fue la ternura, la piel y el terciopelo,
la miel entre las piernas y el amor bajo el velo.


(fragmento: Cuentos incontables)





trance






Abdel Hakim se pinta los labios
Dice que así cuando ama deja un rastro.
Luego me habla de lo invisible,
me riega los ojos en su estanque,
se moja en el mío
y me llena las manos de un carmín brillante
donde patinan los ángeles.
Es entonces cuando el desierto
me crece y soy oasis.

Y ya pintada digo:
Abdel Hakim sabe besar.


(De hecho perderte en la irrealidad es la realidad mas posible)




domingo

Metamorfosis



No hace falta hundirse en el barro de la actualidad,
nos recorre la inmundicia del ser humano,
su saliva de volcán negra como la soledad del soldado,
no hace falta hundir las manos en las cuencas de barro.
Y después de gritar lamidas a la noche
me propongo (después de vomitar) 
amar el nuevo día
Y cantar cuatro versos:

Allá en la confusión de tu periplo
cementerio de manos invisibles
las alas de mis ojos que son libres
se retornan de pájaro a ser libro.



lunes

Batida


No permitiré que me hunda ni la muerte
Ya viví con ella
Y aún está buscándome en el cementerio
Pobre idiota...




sábado

Firme




En mi espacio tu espacio se disuelve 
cómo se disuelve el respiro ante los ácaros
o el último estertor o la última nota de un réquiem .Se desintegra como un sueño cuándo los ojos se abren y miran de insolencia al nuevo despertar.

Hoy decidí afrontar los sin vientos,
las inexistentes tormentas, los lamentos.
Amaré al niño de nadie, a la madre del preso, 
a la columna que fue mármol y ahora es junco, 
a la niña que por primera vez se desangra, 
al rico abandonado , al moribundo sin calor en julio, al temblando de mono, al cautivo de si mismo, al buscador de oro descubridor de cobre, al sin techo , al abortado, a la que aborta de pena y de necesidad, a la ahorcada por amar, a la lapidada por huir de la piedra, a la mano tendida , al esputo , al vómito, a las cadenas, al parásito de relicarios, a la puta de la calle, a la calle de la puta,
a la reina de oros.

Hoy está conmigo la luz del precipicio,
y firme en mis manos me traspasa de amor 
y de cordura.
Es magia lo que tengo,
brillantes son mis venas,
firmes mis pasos,
es tu espacio el que me llenó 
y ahora se expande cuándo sigo navegando
entre montañas de arcilla.

(porque lo quiero yo)


(fragmento: sueños de Baco)












domingo

Cu



La bestia se desviste...
me profana los ojos
me muerde los pezones 
que son inversas llaves 
a cualquier cerradura 
capaz de abrir los cirros 
que duermen en la orilla.
Hay un lejano eco 
en esa caracola 
que se adhiere a mi oído 
cantándome su soledad 
tan llena de murmullos 
ajenos a su sombra. 
Me obro indefinidamente 
abierta a los caprichos 
de su alborotado clamor .
Paraíso de cobre 
que me cubre de estaño 
cuándo reparo absorta 
en su mano infinita. 
Ahora viajo sin pasos, 
sin calor de equipaje. 
Mis pies son los molinos 
que ruedan sobre el cosmos 
adherido en el pecho.
A lo lejos ... 
una gaviota pinta los labios de un jilguero.


(fragmento : Tabla Periódica )



sábado



Mezo mis rezos.
Los codos cruzados 
pronuncian nuestros nombres.
Nunca los pétalos de la luna 
dibujaron mi sexo
tan ungido de tus oraciones
que en forma de gemidos
imploran mi cuerpo.
Y en esta trenza dorada 
tan solo hay una cábala:

El esplendor de tu libro 
orando entre todas mis hojas.







jueves

Tinta

La niebla se diluye en un vaso de agua,
y se obliga a saltar como una advenediza 
alma de pájaro,cuyas alas son de tinta, disolviéndose en indefinidas formas,
sucediéndose en un antes y un después 
que constriñe el tiempo y el espacio, 
reduciendo a un solo instante aquello 
que un día fue eterno.

Puedo fragmentarme hasta sentirme entera
como la lluvia puede volver a condensarse 
en una nube.
Como el amor puede dividirse para multiplicarse
así la niebla puede disiparse con el vals de los sentidos que son pigmentos llorando en las paredes del cristal,
fluyendo en cada sombra que es ahora 
y es luego y es un pez, una puerta, una llave
una copa, una cruz, una flor...

Una tremenda espada rasgando mis segmentos.





sábado

El beso





Su boca tan audaz rogaba el manjar de los labios...

La pasión de las lenguas,
corazonadas de rojos abismos,
frondoso talud donde abandonarnos.

Me dejé trenzar en su sima
y cuando su gemido se mutó en la garganta
le atraje hacia mis huecos,
se encaramó a las ganas
elevando la cota de su cercano arcano.

Me mordió silencioso
cómo muerde la cobra
o cómo muerde el deseo
que de fuego fermenta.
Y ni si quiera hubo
necesidad de mirarnos.

El epitelio ardía
en fauces de tormenta,
y de los ojos cerrados
como cofres sagrados
surgían las salivas
que inundaron de lagos
nuestro beso,





el mas largo...

(muriendo un poco)