No existe Cesar, ni Faraón ,
ni kaiser que pueda parar
el fluir de la sangre
cuando se precipita
como salto de ángel
sin destino,sin cauce,
sin estigma levítico
dónde caer descalza.
Porqué la sangre es yema
de un zigoto inconstante.
Olvídate del pájaro.
Ella es pájaro,
es aíre...
De las alas...(fragmento)


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