sábado

Flores de Bach




Buscaba una espada,
una Excalibur,
de hoja esbelta,
de tajo,
con punta abierta.
Una Dao 
de doble filo,
de espina oculta.

Buscaba la empuñadura
de la cola de una rata
para que  mas que sesgar
aserrara la inclemencia
de una tristeza tan puta
que acabó  con mi paciencia

Encontré una rama oscura,
un leño de amargo roble
con una vaina de astilla,
(mira tu que maravilla)
De doble efecto fue el golpe
Se la forjé cuña plena
y se llenaron de lirios
los ojos.
Y se llenó la boca de vainilla.

Y se perdieron las lágrimas...

.......Así aniquilé  la pena


Por eso mi jardín tiene alegrías...
emociones.
pasión
Un color indescriptible a equilibrio
Un sabor a brezo
Un ardor de oliva
Un tacto de vid

Yo soy el invernadero...
Lo que tengo... lo que espero...






3 comentarios:

Myriam dijo...

Tomo esta receta y me la guardo.

Eres invernadero y vergel y selva virgen y fuerza de vida que brota por tus versos.

Besos, Leni.

William Bourke dijo...

Que te cambio el mio que querías poner
Por tu permiso para recitar este
Con mi voz,
En cuanto lleguen mis aparatos
No se me ocurre mejor comentario.

Garla Kat dijo...

Que mejor manera para abandonar las penas con unos buenos versos en este jardín de letras.